domingo, 14 de julio de 2013

Papa: Dios quiere: ¡misericordia y no ir condenando, no!


"Jesús muestra que el corazón del samaritano es bueno y generoso, y que - a diferencia del sacerdote y el levita -- hace la voluntad de Dios, que desea misericordia y no sacrificio". El Papa Francisco comentó la parábola del Buen Samaritano, antes de rezar el Ángelus, en el portón del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo.
Dios siempre quiere esto: ¡misericordia y no ir condenando a todos, no! La misericordia del corazón, porque Él es misericordioso. Sabe entender nuestras miserias, dificultades y pecados. Nos da a todos su corazón misericordioso y el Samaritano imita la misericordia de Dios, que va hacia el que necesita

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