domingo, 25 de marzo de 2012

¿Por qué la Patrona de Cuba tiene tantos nombres?

¿Por qué el Benedicto XVI visita Cuba?
Primero analicemos cuales fueron las razones que tuvo Su Santidad  en la segunda etapa de su visita a América Latina y el Caribe ir a Cuba, del 26 al 28 de marzo. Para ello oigamos lo que nos dice  el Cardenal Jaime Ortega.
“Desde el comienzo de su pontificado, ya en la primera ocasión que yo tuve un contacto con él fue un momento doloroso para la Iglesia porque había muerto un Papa, pero a la vez único en la vida de un cardenal de participar en la elección de un sucesor, de aquel Papa Juan Pablo II tan querido en el mundo entero. En aquella ocasión, cuando ya Benedicto XVI había sido nombrado, en el  momento en que se dijo el nombre de Ratzinger estalló un aplauso al ver que tenía las dos terceras partes de los votos necesarios para ser elegido, en ese momento el Papa recuerdo cómo bajó el cabeza como estremecido, como alguien que tenía un peso inmenso. Después fue, se cambió, vino ya el momento en que él explicaba su aceptación y el nombre que había elegido, Benedicto, y después vino nuestro homenaje y nuestra obediencia a la  Iglesia y al Papa. Me arrodillé delante de él, él tomó mis manos y me dijo palabras muy cariñosas –vamos a decir así- para Cuba”.
“Lo quiso incluir porque desde siempre tenía este deseo en su corazón, pero ahora tenía una oportunidad extraordinaria: celebrábamos en Cuba los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. Es un Año Jubilar. Él ha querido venir a acompañar y a celebrar con los cubanos el IV Centenario del hallazgo y la presencia de la bendita imagen de la Virgen de la Caridad en nuestra patria.  Los cubanos están peregrinando este año al Santuario del Cobre, para visitar a la Patrona de Cuba y él quiso venir como peregrino. Ese es el motivo del lema que se ha escogido para esta visita: “Peregrino de la Caridad”.
Nuestra Señora de la Caridad y de los Remedios o Virgen de la Caridad del Cobre
En cierta mañana de 1607, o según otros de 1608, dos hermanos indígenas, llamados Juan y Rodrigo de Hoyos, y el criollo Juan Moreno, de alrededor  diez años, fueron enviados por el administrador de la estancia o hato de Varajagua  a buscar sal en las orillas de la bahía de Nipe. Llegados a la orilla, encontraron el mar agitadísimo a causa del  fuerte viento que soplaba acompañado de copiosa lluvia. Como les era imposible ejecutar la tarea, se refugiaron en el bohío llamado Cayo Francés, donde permanecieron tres días, al cabo de los cuales, serenado el tiempo, pudieron embarcarse en débil canoa y dirigirse a las salinas de la costa. Serían como las cinco de la mañana, cuando alcanzaron a descubrir entre las brumas de la aurora un bulto que, flotando entre las aguas, venía hacia ellos. Creyeron que era un bote naufrago que a ellos volaba; pero se vieron agradablemente sorprendidos al reconocer que era una devota imagen de la Virgen María. Venía esta sobre una pequeña tabla en la cuál se leía la siguiente inscripción: Yo soy la Virgen de la Caridad.
La altura de la imagen es cómo de quince pulgadas. Su rostro redondo, de color blanco. En el brazo izquierdo tiene a su divino Niño, pequeñito, sosteniendo en una mano la esfera, símbolo del mundo, y la otra levantada, en actitud de dar la bendición. Todo su aspecto inspira respeto y veneración. Tomaron los felices tripulantes aquella preciosa joya, cuál inestimable don enviado del cielo, y notaron en ella que ni la orla del vestido de la Señora se había mojado.
La devoción a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, es  por el nombre de la Villa en que es venerada " El Cobre",  esta dista cuatro leguas de la Ciudad de Santiago, cuenta tres mil quinientos habitantes. Con una topografía montañosa y muy abundante en minas de metal que da su nombre a la Villa y al ayuntamiento, de ahí se extendió rápidamente, desde su Santuario en el Cobre, a Santiago de Cuba y a toda la región Oriental. Se tiene noticias que ya en el año 1648 la Parroquial Mayor de Bayamo tenía un altar dedicado a la Virgen de la Caridad. Podemos decir sin temor a equivocarnos que, con mayor razón, su devoción fue igualmente acogida por los santiagueros debido a la fuerte relación que existía entre ambas localidades y porque varios sacerdotes ejercieron su ministerio en Santiago de Cuba y en El Cobre, ya sea como párrocos o como capellanes de la Virgen., a través del tiempo, mayor arraigo en la devoción de los santiagueros fue la imagen de la Virgen de la Caridad veneraba en la Iglesia de santo Tomás Apóstol.
El primer dato, que hasta ahora conocemos, de la existencia de una imagen de la Caridad en una iglesia de Santiago de Cuba es del año 1752. Lo cual nos dice que con anterioridad a esta fecha existía ya una profunda devoción, tal vez desde mismo momento en que esta iglesia se abrió al culto o después, porque constan otras fundaciones de capellanías a favor de Ntra. Sra. de la Caridad hasta 1810.
Virgen Mambisa
Aunque no se conoce ningún escrito sobre el origen del sobre-nombre de “Mambisa” que se le suele dar a esta imagen, la tradición oral es muy variada pero todas coinciden en el mismo punto: la certeza popular de que la Virgen María bajo el título de Nuestra Sra. de la Caridad del Cobre acompañaba y protegía a los cubanos en la búsqueda de su independencia. Nos parece que la opinión más acertada es que, por lo general, los vecinos de la Parroquia de Santo Tomás se destacaban por estar muy comprometidos en la lucha por la independencia y esto se asociaba e identificaba con la fuerte devoción a la Caridad que había en el barrio. De hecho en los libros de esa parroquia están asentados, entre otros los nombres de los generales de la Guerra de Independencia: Planas Ulloa, Antonio de la Caridad Maceo Grajales, Francisco Sánchez Hechavarría.
De ahí que la tradición oral diga que muchos santiagueros al incorporarse a las tropas mambisas primero pasaban ante el altar de la Caridad en santo Tomás para encomendarse a la Virgen en el nuevo paso que iban a dar y que los insurrectos que entraban clandestinamente en Santiago iban a escondidas a orar ante su altar. De hecho el sobre-nombre de “Mambisa” quedó en la memoria de muchos santiagueros.
Como una forma de sintetizar el relato de la Patrona de Cuba, recogemos fragmentos de una poesía de Ariel Lardoeyt Perera
Era una imagen hermosa,
sobre una tabla venía,
era la Virgen María,
santísima y majestuosa.
La aparición prodigiosa
reveló su identidad
al verse con claridad
que en la flotante madera
decía que ella era
Virgen de la Caridad.

De regular estatura,
con el rostro algo moreno
y su mirar está lleno
de dignidad y dulzura.
Así es esta Virgen pura
que sobre la tabla viene,
en el brazo izquierdo tiene,
hermoso, al niño Jesús
y en el derecho una cruz
que con la mano sostiene.
Quien no lo ha visitado,
cuando al promontorio suba,
a la Patrona de Cuba
verá con su hijo cargado.
El lugar está inundado
de muchas flores, de amor,
la santa paz del Señor
se percibe a toda hora,
allí está Nuestra Señora,
siempre en el altar mayor.
   Resumen del programa que agotara el Su Santidad Benedicto XVI en Cuba
    El Papa llegará a Santiago de Cuba, el lunes 26 de Marzo a las 2:00 pm. La Misa en la Plaza Antonio Maceo será a las 5:30 pm. El Martes 27 por la mañana el Santo Padre hará una visita a la Virgen de la Caridad en la Basílica Santuario Nacional del Cobre a las 9:30 am y viajará posteriormente a la Habana, donde celebrará la Misa el miércoles 28 de marzo a las 9:00 amen la Plaza José Martí.
 El martes 27 de Marzo, a las 10:00 am, en la Parroquia de Santa Rita se reunirán los jóvenes de la Habana que han sido convocados por la Pastoral Juvenil para acudir a la Nunciatura y esperar con sus cantos y su alegría la llegada del Papa. La noche del 27 al 28 de Marzo se efectuará una Vigilia de oración en la Plaza de la Catedral de la Habana por los frutos de la visita del Santo Padre a Cuba…los jóvenes han pedido que haya confesores…El Papa encontrará en Santiago de Cuba el edificio del Arzobispado hermosamente restaurado y acogedor para que pase allí sus primeras horas en Cuba antes de la Misa en la Plaza Antonio Maceo.


lunes, 19 de marzo de 2012

¿El sacerdocio es profesión o vocación?

El sacerdocio, la «profesión» más feliz
A finales del pasado mes de noviembre, la prestigiosa revista norteamericana Forbes, especializada en el mundo de los negocios y las finanzas y conocida habitualmente por la publicación anual de la lista de las personas más ricas del mundo, publicaba una lista de las diez profesiones más gratificantes, a juzgar por el grado de felicidad de quienes las ejercían. Los sacerdotes católicos lideraban la encuesta.
Pero es para preguntarnos de nuevo ¿Es el sacerdocio la profesión más feliz del mundo? Según el parecer de la revista Forbes, sí. La razón para justificar la felicidad inherente al ejercicio del sacerdocio consiste en que este otorga a la vida un sentido que hace de la propia existencia algo digno de ser vivido. Según el estudio, ni la remuneración económica ni el status social que se deriva del ejercicio de una profesión inciden en la felicidad que reporta.
La afirmación de que los sacerdotes eran las personas más satisfechas y realizadas en el ejercicio de su profesión causó sorpresa tanto entre creyentes como en no creyentes. La imagen que se tiene del sacerdocio apunta más bien a todo lo contrario. Se opina que los sacerdotes son hombres algo amargados, apartados del mundo y escasamente comprometidos con los problemas reales de la sociedad. Por eso, afirmar que el sacerdocio es la profesión más “feliz”  nos  invita a formular una cuestión: ¿qué es lo que hace del sacerdocio la profesión más feliz del mundo? Responder a esta cuestión no es fácil.
¿Profesión o vocación?
 ¿Es el sacerdocio una profesión? Es verdad que podemos identificar algunas tareas que son propias del sacerdocio, y que el sacerdocio está considerado socialmente como un “trabajo cualificado”, pero si se le pregunta a cualquier sacerdote por su sacerdocio, ninguno dirá que se trata de una profesión. Dirá más bien que se trata de una vocación.
El estudio de Forbes se equívoca en la identificación de profesión y vocación, que esta  ampliamente difundida en nuestra cultura, y que da lugar a no pocos malentendidos.
Profesión
Se refiere a una actividad externa, se determina en función de los gustos, las cualidades y las posibilidades,  pone en funcionamiento la dimensión creativa-generativa, remunerado, puede cambiar, pide disciplina y dedicación.
Vocación
Tiene que ver con el interior de la persona, exige una determinación espiritual,  ponen en funcionamiento todas las dimensiones de la vida: afectiva, de la existencia racional, creativa, etc., Gratuito, Permanece.
 Si observamos estas características de ambas, nos percatamos de que mientras los indicadores de la profesión tienen que ver sobre todo con el hacer, los de la vocación apuntan más bien al ser. La vocación, en efecto, afecta a nuestra identidad profunda, dice quiénes somos en realidad, más allá de toda apariencia. De este modo, podemos decir que el sacerdocio es una profesión en la medida que el sacerdote “hace” cosas, desempeña diversas funciones, pero con eso no está dicho todo. Lo que verdaderamente define al sacerdocio es su carácter vocacional; es decir, el hecho de que se trata de un proyecto de vida que exige una determinación espiritual (una respuesta a una llamada), que afecta a todas las dimensiones de la vida (corpórea, afectiva, intelectual, etc.), que pide exclusividad, entrega y fidelidad absolutas, y que es animado por una pasión: la pasión por el Evangelio. Exige exclusividad, entrega absoluta.
Las diferencias enumeradas no han de ser consideradas como opuestos excluyentes, sino como matices distintivos. El que la vocación sacerdotal requiera de una determinación espiritual, es decir, de una elección libre del individuo que responde ante Dios, no significa que los propios gustos se marginen o que las propias cualidades permanezcan sin explotar. Hay sacerdotes que son excelentes músicos, escritores o profesores. Lo que significa es que estos, no constituyen el elemento fundamental de la vocación sacerdotal.
El sacerdocio, una cuestión de pasión…
La pasión es un movimiento del alma, una exaltación de nuestro ser, que surge espontáneamente, sin que medie determinación alguna por parte de quien es presa de ella. Es un elemento fundamental de la experiencia del amor, aunque esta no se agota en la pasión. La pasión embruja, hechiza, desinstala de la realidad habitual para hacer entrar a quien posee en una dimensión distinta, en otro orden de realidad. Es la condición indispensable del enamoramiento.
Con frecuencia se piensa que la pasión es instintiva e irracional, que irrumpe intempestivamente, arrasando toda consideración racional o moral. «La pasión es ciega», dice el dicho popular. El genial escritor Stendhal, en cambio, afirma: «la pasión no es ciega, sino visionaria». Frente a la creencia popular, la pasión no es arbitraria, sino que recrea la realidad, imagina un nuevo orden, un mundo diverso, precisamente para hacer más habitable el mundo real. En este sentido, se puede decir que la pasión no es “razonable”, ya que cuestiona la prudencia de la razón, el realismo de la sensatez que no pocas veces enmascara un  pesimismo.
La pasión, es un ingrediente fundamental del enamoramiento y, consecuentemente, de la experiencia del amor. La pasión, por tanto, es provocada siempre por una persona que suscita en nosotros un deseo de proximidad y unión.
por el Evangelio
Sentir pasión por el Evangelio es posible porque el Evangelio no es primariamente un mensaje, un conjunto de ideas encomiables, sino fundamentalmente una persona, Cristo, el Hijo de Dios, que nos ha invitado a la conversión y a creer en el Evangelio (Mc 3,14).
La pasión por el Evangelio nos abre también a la esperanza, desplegando una mirada nueva sobre la realidad, hasta entonces percibida como cerrada en sí misma. No se trata de una esperanza cualquiera, sino de la Esperanza con mayúsculas: la esperanza de la salvación, del advenimiento del Reino de Dios. Esta esperanza tiene como garante el Evangelio predicado –Cristo muerto y resucitado– y constituye el dinamismo esencial de la fe cristiana.
Así, la pasión por el Evangelio emerge como una fuerza que empuja a crecer, a estrechar la distancia entre Cristo y cada uno de nosotros. Se trata de un dinamismo necesario en el seguimiento de Jesús, pues nos alerta ante cualquier acomodamiento.
La pasión por el Evangelio libera de las comodidades, nos obliga a distanciarnos de ellas para cuestionarlas. El Evangelio es para quien lo acoge y lo hace vida una fuente constante de riesgo, pues abre una brecha entre la realidad –personal y social– tal como es y la realidad tal como debería o podría ser.
«Al verlos, compruebo de nuevo cómo Cristo sigue llamando a jóvenes discípulos para hacerlos apóstoles suyos, permaneciendo así viva la misión de la Iglesia y la oferta del Evangelio al mundo» (Homilía de Benedicto XVI en la celebración eucarística con los seminaristas durante la JMJ 2011).
Fuente: Reflexión teológico pastoral elaborada por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de España, con motivo del Día del seminario 2012.


jueves, 15 de marzo de 2012

¿Qué hablaron los obispos haitianos y dominicanos?

1. Consideramos que es una gracia de Dios que las dos Conferencias del Episcopado, dominicano y haitiano, se hayan encontrado para compartir sus experiencias pastorales, como lo han venido haciendo en los últimos años, unas veces en República Dominicana, otras en Haití. De hecho este es el XI encuentro de ambas Conferencias.
2. Somos pastores del pueblo de Dios, y por tal motivo, nos hemos reunido para compartir. No nos mueve ningún otro interés que no sea el bien que, como Pastores, debemos procurar para nuestros pueblos. Somos dos pueblos hermanos y vecinos, a raíz del fenómeno migratorio que afecta nuestros dos pueblos, hemos considerado conveniente encontrarnos de nuevo.
3. Estamos compartiendo sobre aspectos importantes de la vida de nuestros pueblos, como lo es el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto. Los obispos de Haití han manifestado su gratitud por las múltiples ayudas recibidas de todas partes, particularmente agradecen la generosidad, la rapidez y el respeto con que el pueblo y gobierno dominicano respondieron a la situación de emergencia después del terremoto.  En estas circunstancias jugaron un papel estelar Cáritas Haití, Cáritas Española y Cáritas Dominicana, con el fin de ayudar al propósito común, desde la solidaridad cristiana, de reforzar los lazos entre las dos Iglesias hermanas.
4. Ya desde 1999 las Cáritas de las diócesis fronterizas de Haití y las Cáritas y los organismos de desarrollo de las tres diócesis fronterizas, Mao-Montecristi, San Juan de la Maguana y Barahona, agrupados en  Pro-frontera, comenzaron a trabajar en conjunto. En el 2001, en Azua, se hermanaron las diócesis de Mao-Montecristi con Fort Liberté, San Juan de la Maguana con Hinche, Barahona con Puerto Príncipe y Jacmel, y definieron las áreas de trabajo en las que iban a intervenir: Medio ambiente, agropecuaria, comercialización, salud, agua, saneamiento básico, infraestructura, educación, cultura, derechos humanos, migración y fortalecimiento institucional.
5. Hemos formulado y realizado proyectos y programas tendentes a mejorar la calidad de vida de las comunidades fronterizas. Por ejemplo la reparación de caminos, huertos familiares, saneamiento básico, acueductos y la reparación del puente de Artibonito. Aparte de la realización  material de estos y otros proyectos, tenemos que destacar que hemos visto la posibilidad para que los dos pueblos trabajen unidos en busca de su desarrollo. Varias instituciones amigas, entre las que citamos la Cáritas de España y la Agencia de Cooperación Española, nos han hecho considerables aportes para la realización de estos proyectos.
6. Como los obispos de la Conferencia de Haití están particularmente interesados en que la solidaridad, ayuda y cooperación no se detengan para la reconstrucción de las áreas afectadas por el terremoto del 2010, la Conferencia del Episcopado Dominicano ha tomado la decisión de invitar a personas voluntarias cualificadas, y recabar ayudas de personas particulares, empresas, instituciones, para apoyar la obra de reconstrucción de Haití. Se hizo particularmente énfasis en conseguir materiales de calidad a precios asequibles (varilla, cementos, zinc, etc.). Todas las ayudas recabadas se pondrán en mano de la Conferencia del Episcopado de Haití. Para dar seguimiento a estos compromisos, ambas Conferencias decidieron crear una Comisión  integrada por los secretarios generales y los directores y equipos técnicos de las Cáritas nacionales.
7. Ha ocupado un lugar importante en nuestro diálogo el tema de la migración, pues las dos naciones tienen flujo migratorio en ambas direcciones, no se debe olvidar que este tema ha sido ya abordado en precedentes encuentros, pero como mantiene su vigencia, hemos creído conveniente tratarlo nuevamente.
8. Nos empeñamos a sensibilizar a nuestros dos gobiernos para hacer más con respecto a la acogida de los migrantes, a respetar los derechos y a evitar la manipulación del tema haitiano durante las elecciones.   
9. Respecto al espíritu que anima nuestro encuentro, consideramos particularmente significativas las palabras de saludo de Mons. Chibly Langlois, Presidente de la Conferencia Episcopal de Haití: “Sobre esta tierra afortunadamente fue plantada la cruz redentora de Jesús, que no cesa de bendecir a sus habitantes sin distinción. Y es en el nombre de esta misma fe en Cristo Jesús que nuestras dos Iglesias hermanas deben mostrarse promotoras de vida en abundancia, de dignidad humana y caridad fraterna”.
DOCUMENTO FINAL
XI ENCUENTRO-REUNION CED-CEH
12 -14 marzo 2012
 Casa María de la Altagracia, Santo Domingo, R.D.


jueves, 8 de marzo de 2012

¿Qué dice la Iglesia de la Sábana Santa de Turín?

Uno de los más grandes desafíos que tiene la Iglesia Católica para este milenio, es conducir a los hombres nuevamente hacia Dios y creemos que no podemos permitirnos el ser timoratos, ni mucho menos omisos, en divulgar tan invalorable medio como es, sin duda, el lienzo de Turín.
Por qué, como nos decía el Santo Padre Benedicto XVI en su visita al Santuario de la Santa Faz de Manoppello, creemos que: «todos nosotros, como dicen los Salmos, "buscamos el rostro del Señor"… Juntos tratemos de conocer cada vez mejor el rostro del Señor y de encontrar en el rostro del Señor la fuerza de amor y de paz que nos muestra también el camino de nuestra vida» y la Sábana Santa es sin duda un medio particularmente privilegiado para encontrarnos con el rostro del Señor.

A todos nos gustaría escuchar, y en el fondo es la gran pregunta que todos nos hacemos y me incluyo en primera persona; si es la Sábana Santa de Turín el único testigo mudo del hecho más extraordinario de toda la historia de la humanidad: la Pasión, Muerte y Resurrección de Dios-Hombre, nuestro Señor Jesucristo. Por consiguiente,  es necesario tener claro ¿cuál es el grado de confiabilidad y autenticidad que podemos llegar analizando esta mortaja dada su intrínseca relación con Jesús de Nazaret?

¿Podemos afirmar que la Sábana Santa de Turín es verdadera?
Un criterio, nos decía Juan Pablo II, será el aproximarnos a «la Sábana Santa sin actitudes preconcebidas que den por descontado resultados que no son» y el mismo Papa nos invita «a actuar con libertad interior y respeto solícito, tanto en lo que respecta a la metodología científica como a la sensibilidad de los creyentes».

Debemos distinguir la verdad y la verificabilidad del objeto en cuestión ya que esto último implica entrar en un ámbito donde el científico debe reconocer sus límites ante una realidad que lo sobrepasa: el misterio.
La ciencia, como medio para conocer la verdad de la realidad, se engrandece en el momento que reconoce sus límites y los busca sobrepasar acudiendo a conocimientos que van más allá de su competencia. «La ciencia se basa en el criterio de la verificabilidad, pero la verdad no es identificable exclusivamente con lo que puede ser verificado.

Si en realidad todo lo que es verificable es ciertamente verdad, no todo lo que es verdad es ciertamente verificable. La ciencia debe por tanto reconocer y respetar la existencia de campos de competencia diferente al propio, como los de la filosofía y de la teología. A ellas aguardan iguales derechos y posibilidades en la búsqueda de la verdad».
¿Cuál debe de ser el criterio - sea histórico, científico o religioso - que debe de utilizarse? y ¿cuál es el nivel de certeza que se necesita para establecer definitivamente la autenticidad de la Sábana Santa? Este problema ciertamente no es sencillo. Juan Pablo II ha sido claro al afirmar que este problema no es competencia del Magisterio de la Iglesia ya que la Sábana Santa no es un objeto de fe sino que es un objeto histórico único y particular.
Las conclusiones a las que han llegado los diversos estudios científicos sobre la imagen del cuerpo en la Sábana Santa son las siguientes: 1.La imagen es el resultado de haber envuelto un cadáver marcado por unas 700 heridas; 2.es el resultado por haber estado envolviendo un cadáver crucificado entre 30 y 36 horas; 3.el desvanecimiento del cuerpo se ha dado sin dejar marcas y 4.finalmente, el mecanismo de transferencia de la imagen en el lienzo se ha dado por medio de un cambio en las fibras superficiales del lienzo y es de origen desconocido. No existe nada parecido a la Sábana Santa.
Por lo tanto podemos afirmar con un alto grado de certeza que la Sábana Santa al ser un objeto único es un objeto irreproducible e inimitable. No existe nada que pueda asemejársele, por lo tanto no podría ser considerado falso en sí mismo. El enigma científico sobre el mecanismo de transferencia de la imagen de un cadáver a un lienzo es la verdad interna de la Sábana Santa. Cualquier prueba externa al lienzo podría ser falsificable por ser reproducible. Solamente la Santa Sábana es en sí misma la prueba de su propia autenticidad y su propia certificación. Es un objeto que no puede ser explicado pero que es real y existe. Es por eso que, el recordado Juan Pablo II, nos decía: «Este preciosísimo lienzo, con su elocuencia dramática, nos ofrece el mensaje más significativo para nuestra vida: la fuente de toda existencia cristiana es la redención que nos consiguió el Salvador, que asumió nuestra condición humana, sufrió, murió y resucitó por nosotros. La Sábana Santa nos habla de todo esto. Es un testimonio único».
Algunas consideraciones importantes
Para tener una recta aproximación a la Sábana Santa. Un punto es que «la fe es ante todo la adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. En cuanto adhesión personal a Dios y asentimiento a la verdad que él ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe en una persona humana».
Esta verdad revelada por Dios mismo al hombre se da un momento histórico-temporal y ella está contenida en el llamado depositum fidei (depósito de la fe): es decir las Sagradas Escrituras y la Sagrada Tradición. Este es el fundamento de nuestra fe y no es otro. «Creemos a causa de la autoridad de Dios mismo que revela y que no puede engañarse ni engañarnos». Adherirse-creer en estas verdades sobrenaturales es absolutamente necesario para poder alcanzar la salvación eterna y es por eso que contamos con la directa ayuda-gracia de Dios «que se adelanta y nos ayuda, junto con el auxilio interior del Espíritu Santo, que mueve el corazón, lo dirige a Dios, abre los ojos del espíritu y concede "a todos gusto en aceptar y creer la verdad"».
Fuentes: Enciclopedia  ACI PRENSA
                Blog de Rafael de La Piedra

martes, 28 de febrero de 2012

SABANA SANTA: CIENCIA Y/O FE

El ENEA, la  Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible, ha publicado un informe sobre cinco años de experimentos realizados en el centro del ENEA en Frascata sobre "la coloración similar a la que presenta la Sábana Santa de tejidos de lino por medio de radiación de ultravioleta lejano". En pocas palabras: se ha tratado de entender la manera en la cual ha quedado estampada sobre la tela de lino de la Sábana Santa de Turín la tan particular imagen motivo de su encanto, y que constituye el mayor y más radical de los interrogativos, de "conocer los procesos físicos y químicos que pueden generar una coloración similar a la de la imagen  de la Sábana Santa".
 La ENEA desmiente, de un modo muy claro, la hipótesis de que el Santo Sudario pueda ser obra de un falsificador medieval. La hipótesis fue avalorada -contra muchas argumentaciones de peso- por el resultado de la controvertida, y probablemente alterada, prueba del C14; un examen cuya credibilidad se ha manifestado muy frágil, además de por la dificultad objetiva (la posibilidad de contaminación de un tejido cuyo recorrido a lo largo de la historia es en parte desconocido es altísima), también debido a los errores de hecho en el cálculo que han sido demostrados y por la imposibilidad de obtener para realizar las comprobaciones necesarias.
Escribe el informe: "La doble imagen (frontal y dorsal) de un hombre flagelado y crucificado, que aparece en el paño de lino de la Sábana Santa de Turín, presenta numerosas características físicas y químicas totalmente peculiares que actualmente hacen imposible obtener en el laboratorio una coloración idéntica en todas sus componentes. Esta incapacidad de repetir (y por lo tanto de falsificar) la imagen de la Sábana Santa impide formular una hipótesis fehaciente respecto al mecanismo de  impresión. De hecho, al día de hoy la Ciencia todavía no está en condiciones de explicar de qué modo se ha formado la imagen corpórea en el Santo Sudario.  El último análisis experimental in situ de las propiedades físicas y químicas de la imagen corpórea del Sudario fue efectuado en el lejano 1978 por un grupo de 31 científicos en nombre de la Shroud of Turin Research Project, Inc. (STURP).
 Estos científicos usaron instrumentos mas sofisticado de la época,  que fueron puestos a su disposición por diversas compañias, cuyo valor comercial alcanzaba los dos millones y medio de dólares. Efectuaron numerosas mediciones no destructivas de espectroscopia infrarroja, visible y ultravioleta, de fluorescencia de rayos X, de termografía y pirolisis, de espectrometría de masa, de análisis micro Raman, fotografía en transmisión, microscopía, extracción de fibrillas y test micro químicos".
Los análisis efectuados en la tela de la Sábana Santa no encontraron cantidades significativas de pigmentos (colorantes, barnices) ni restos de dibujos.  En base a las decenas de mediciones realizadas llegaron a la conclusión de que la imagen corpórea no está pintada, ni estampada, ni ha sido obtenida mediante calentamiento. Además la coloración de la imagen se encuentra en la parte más externa y superficial de las fibrillas que constituyen los hilos del tejido de lino, y algunas mediciones demuestran que el espesor de la coloración es extremadamente fino, equivalente a casi 200 nm, es decir, doscientas veces la milmillonésima parte de un metro, es decir, un quinto de un milésimo de milímetro, correspondiente al espesor de la llamada pared celular primaria de cada fibrilla de lino. Recordemos que cada hilo de lino está formado por casi 200 fibrillas.
Otros datos importantes obtenidos son los siguientes: la sangre es humana, y no hay imagen bajo las manchas de sangre; el difuminado del color contiene información tridimensional del cuerpo; las fibras que contienen color (de la imagen) son más frágiles que las fibras sin color; la coloración superficial de las fibrillas de la imagen deriva de un proceso desconocido que ha causado oxidación, deshidratación y conjugación de la estructura de la celulosa del lino. "En otras palabras, la coloración es consecuencia de un proceso de envejecimiento acelerado del lino".
 Como ya hemos apuntado, hasta hoy todos los intentos de reproducir una imagen en lino con las mismas características han fracasado. Algunos investigadores han obtenido imágenes con un aspecto similar a la imagen de del Sudario, pero ninguno ha conseguido reproducir todos al mismo tiempo todas las características microscópicas y macroscópicas. "En este sentido, el origen de la imagen del Santo Sudario sigue siendo desconocido. La pregunta más importante, la "pregunta de las preguntas" sigue siendo la misma: ¿Cómo se ha formado la imagen corpórea en el Santo Sudario?".
El sudario, según los científicos, puede haber sido colocado entorno al cadáver de dos modos: Apoyado sobre el cuerpo y bajo el cuerpo (no completamente en contacto con la totalidad del cuerpo rígido a causa del rigor mortis) o bien ceñido al cuerpo y atado para que estuviera en contacto con casi toda la superficie corpórea.  
"La primera forma adquiere valor por el hecho de que existe una relación precisa entre intensidad (esfumado) de la imagen y la distancia entre cuerpo y tela. Además, la imagen está presente también en las zonas del cuerpo que no estaban en contacto con la tela, por ejemplo, justo encima de las manos, alrededor de la punta de la nariz. La segunda modalidad es menos probable porque faltan las deformaciones geométricas típicas de un cuerpo en tres dimensiones en contacto con una sábana bidimensional. Además, falta la huella lateral del cuerpo. Como consecuencia podemos deducir que la imagen no se ha formado por el contacto del lino con el cuerpo".
Es precisamente esta observación, "unidad en la extrema superficialidad de la coloración y la ausencia de pigmentos" que " hace extremadamente improbable obtener una imagen como la de la Sábana Santa usando métodos químicos de contacto, tanto en un laboratorio moderno y mucho menos de parte de un hipotético falsificador medieval". Bajo las manchas de sangre no hay ninguna Imagen. Esto significa que los restos de sangre se depositaron antes que la imagen. Por lo tanto, la imagen se depositó después de que el cadáver fuera envuelto. Además todas las manchas de sangre tienen contornos bien definidos, sin rebaba, por lo tanto se puede hacer la hipótesis de que el cadáver no fue trasladado fuera de la sábana. "Faltan señales que indiquen putrefacción en las partes correspondientes a los orificios, que se manifiestan en torno a las cuarenta horas de la muerte. Como consecuencia, la imagen no depende de los gases de la putrefacción y el cadáver no permaneció en el sudario más de dos días".
 En los primeros intentos de reproducir el rostro de la Sábana Santa por medio de radiación, se usó un laser CO2 y se logró reproducir una imagen en un tejido de lino de características similares a nivel microscópico. Sin embargo, el análisis microscópico puso en evidencia una coloración demasiado profunda y muchos hilos de lino carbonizados, características incompatibles con la imagen del Sudario. En cambio, los resultados del ENEA "demuestran que un breve e intenso destello de radiaciones UV direccional puede colorar un tejido en modo de reproducir muchas de las peculiares características de la imagen del cuerpo de la Sábana Santa de Turín, incluidas la tonalidad de color, la coloración superficial de las fibrillas mas externas de la trama de lino, la usencia de fluorescencia". Sin embargo, advierten los científicos del ENEA, "hay que subrayar que la potencia total de la radiación UV necesaria para colorar de manera instantánea la superficie de un lino que corresponda a un cuerpo humano de estatura media, equivale a 2000 MW/cm2 es decir, 34.000 miles de millones de vatios para 17000 cm2, lo cual hace que todavía  hoy sea prácticamente irrealizable la reproducción de la totalidad de la imagen del sudario usando un sólo láser excimer, ya que esta potencia no puede ser creada por ninguna otra fuente de luz UV construida hasta hoy (las más potentes que se pueden encontrar en el mercado llegan a algunos miles de millones de Watt)".
 Pero "la imagen de la Sábana Santa presenta algunas características que no hemos conseguido todavía reproducir -admiten- por ejemplo el difuminado de la imagen debido a una diversa concentración de fibrillas en color amarillo que se alternan con fibras sin color".  Y advierten: "No nos encontramos en el momento de la conclusión, estamos componiendo las piezas de un rompecabezas científico fascinante y complicado". El enigma del origen de la imagen de la Sábana Santa de Turín sigue siendo todavía "una provocación a la inteligencia", como dijo Juan Pablo II.
Fuentes: marco tosatti                   OPAC_ENEA.


martes, 21 de febrero de 2012

¿Por qué cenizas, el Miércoles de Ceniza?

Por la rapidez de la vida, a veces no tenemos la oportunidad de recordar, en algunos casos  y en otros, desconocemos las  informaciones precisas sobre los Tiempos Litúrgicos  que celebramos en el Calendario Litúrgico y este es el propósito de esta reflexión y otras que vendrán oportunamente para permitirnos vivir más plenamente esos momentos tan importantes  de Nuestra Iglesia.
La celebración de la Pascua del Señor, constituye, sin duda, la fiesta primordial del año litúrgico. De aquí que, cuando en el siglo II, la Iglesia comenzó a celebrar anualmente el misterio pascual de Cristo, advirtió la necesidad de una preparación adecuada, por medio de la oración y del ayuno, según el modo prescrito por el Señor.
Hacia finales del siglo V, el miércoles y viernes previos al primer domingo de cuaresma comenzaron a celebrarse cómo si formaran parte del período penitencial, probablemente como medio de compensar los domingos y días en los que se rompía el ayuno. Dicho miércoles, los penitentes por la imposición de la ceniza, ingresaban en el orden que regulaba la penitencia canónica. Cuando la institución penitencial desapareció, el rito se extendió a toda la comunidad cristiana: este es el origen del Miércoles de Ceniza o «Feria IV anerum».
El miércoles de Ceniza es el inicio formal a la Cuaresma; un día especialmente penitencial, en el que manifestamos nuestro deseo personal de conversión a Dios. El miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia; los viernes de Cuaresma se observa la abstinencia de carne. La Cuaresma  se extiende desde el miércoles de Ceniza hasta la Misa de la cena del Señor exclusive.
¿Por qué cenizas?
Al acercarnos a los templos a que nos impongan la ceniza, expresamos con humildad y sinceridad de corazón, que deseamos convertirnos y creer de verdad del Evangelio. El origen de la imposición de la ceniza es parte de la penitencia canónica. Empieza a ser obligatorio para toda la comunidad cristiana a partir del siglo X. La liturgia actual, conserva los elementos tradicionales: imposición de la ceniza y ayuno riguroso.
La bendición e imposición de la ceniza tiene lugar dentro de la Misa, después de la homilía; aunque en circunstancias especiales, se puede hacer dentro de una celebración de la Palabra. Las fórmulas de imposición de la ceniza se inspiran en la Escritura: Génesis, 3, 19 y Marcos 1, 15.
El simbolismo de la ceniza es el siguiente:
a) Condición débil y caduca del hombre, que camina hacia la muerte;
b) Situación pecadora del hombre;
c) Oración y súplica ardiente para que el Señor acuda en su ayuda;
d) Resurrección, ya que el hombre está destinado a participar en el triunfo de Cristo;
La ceniza es el residuo de la combustión por el fuego de las cosas o de las personas. Este símbolo ya se emplea en la primera página de la Biblia cuando se nos cuenta que "Dios formó al hombre con polvo de la tierra" (Gen 2,7). Eso es lo que significa el nombre de "Adán". Y se le recuerda enseguida que ése es precisamente su fin: "hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho" (Gn 3,19).
Por extensión, pues, representa la conciencia de la nada,  lo que somos como creatura con respecto al Creador, según las palabras de Abrahán: "Aunque soy polvo y ceniza, me atrevo a hablar a mi Señor" (Gn 18,27).
Esto nos lleva a todos a asumir una actitud de humildad ("humildad" viene de humus, "tierra"): "polvo y ceniza son los hombres" (Si 17,32), "todos caminan hacia una misma meta: todos han salido del polvo y todos vuelven al polvo" (Qo 3,20), "todos expiran y al polvo retornan" (Sal 104,29). Por lo tanto, la ceniza significa también el sufrimiento, el luto, el arrepentimiento. En Job (Jb 42,6) es explícitamente signo de dolor y de penitencia. De aquí se desprendió la costumbre, por largo tiempo conservada en los monasterios, de extender a los moribundos en el suelo recubierto con ceniza dispuesta en forma de cruz. La ceniza se mezcla a veces con los alimentos de los ascetas y la ceniza bendita se utiliza en ritos como la consagración de una iglesia, etc.
Miércoles de Ceniza
En los primeros siglos se expresó con este gesto el camino cuaresmal de los "penitentes", o sea, del grupo de pecadores que querían recibir la reconciliación al final de la Cuaresma, el Jueves Santo, a las puertas de la Pascua. Vestidos con hábito penitencial y con la ceniza que ellos mismos se imponían en la cabeza, se presentaban ante la comunidad y expresaban así su conversión.
En el siglo XI, desaparecida ya la institución de los penitentes como grupo, se vio que el gesto de la ceniza era bueno para todos, y así, al comienzo de este período litúrgico, este rito se empezó a realizar para todos los cristianos, de modo que toda la comunidad se reconocía pecadora, dispuesta a emprender el camino de la conversión cuaresmal.
En la última reforma litúrgica se ha reorganizado el rito de la imposición de la ceniza de un modo más expresivo y pedagógico. Ya no se realiza al principio de la celebración o independientemente de ella, sino después de las lecturas bíblicas y de la homilía.
Que las cenizas del Miércoles de Ceniza, nos inviten a  mas que untarnos cenizas en la frente, como parte de  un gesto de la tradición,  sea una verdadera invitación a la conversión,  que es el  contenido y sentido al gesto como nos dicen las lecturas de ese Día.
Fuentes:
Encuentra.com
ACI. Prensa

viernes, 17 de febrero de 2012

MENSAJE DE LOS OBISPOS DEL 27 DE FEBRERO 2012

Resumen

OCHO TEMAS PUNTUALES

Situación del Campo: Exhortar a las autoridades del Estado a dedicar más recursos a la agricultura y mejorar el nivel de vida de nuestros agricultores.

La Violencia: Una vez más creemos que es urgente seguir trabajando para que entre nosotros reine la paz y la fraternidad. Invitamos a todos a orar y a trabajar. A la vez exhortamos al Estado a invertir mayores recursos en la seguridad ciudadana.

Economía y Salario: Es necesario que tanto el gobierno como los patronos de empresas y negocios sigan mejorando los niveles de ingresos de los trabajadores. Además hay que seguir dinamizando la economía.

d) La Corrupción: Hacemos un llamado a seguir demandando e inculcando los valores en la conciencia nacional.

El Narcotráfico: La epidemia de la droga hay que combatirla desde todos los frentes: desde la familia, la escuela, las organizaciones populares, y sobretodo, desde los organismos del Estado.

La Educación: Una vez más insistimos: el cambio de la sociedad dominicana depende de una progresiva, firme y programada inversión en la educación. Recordar  que la verdadera educación comienza precisamente en el hogar.

Servicios Básicos: Esperamos que en este campo la política estatal sea firme en plantear el problema energético como una verdadera posibilidad de desarrollo para la Nación.

Orden Constitucional: Hay muchas las leyes, ahora sólo falta que todos las cumplamos. En esto deben dar ejemplo en primer lugar nuestros gobernantes y funcionarios públicos.

EL TEMA DE LAS ELECCIONES

Es preciso decir que, a veces, una especie de  maniqueísmo, que sutilmente subyace en la cultura, nos lleva a pensar con ligereza, que la religión no tiene nada que ver con la política; y se olvida,  además, que la religión abarca todas las actividades del hombre y la mujer, incluyendo la política, enjuiciándola desde el punto de vista de la moral y de la ética. Y abarca de suyo los conceptos del bien común, alcanzable por la justicia social, que es el fin teleológico de cualquier doctrina política.

El tema de las elecciones ha sido una preocupación constante de parte de los Obispos Católicos de la República Dominicana, una vez que el ejercicio del Sufragio aparece en nuestra Constitución como un Derecho Fundamental y un Deber.

En cuanto a la Junta Central Electoral, “Es deber suyo disipar toda clase de dudas a base de integridad, transparencia, eficiencia, eficacia y responsabilidad. “El pueblo dominicano espera de la actual Junta Central Electoral diligencia y eficacia y pruebas inequívocas de su total confiabilidad”.

Peligros y retos de hoy
La percepción de que muchos agentes de la política ya no se mueven por principios ni ideales nobles. Sólo ven la actividad política como una mera inversión comercial. De ahí la percepción que se tiene también del llamado “transfuguismo” político.

Las ofertas del dinero sucio e ilegal, fruto del narcotráfico internacional,  trata ilícita de personas, venta de armas y demás actividades ilícitas, se convierten en tentaciones atractivas que contaminan la voluntad de nuestros candidatos y futuros funcionarios, que a cambio de estas dispensas obsequiosas e inmorales, comprometen su futura voluntad pública, convirtiéndose eventualmente en prevaricadores.

La transparencia, es decir, “la sinceridad manifiesta en la acción visible”, protege al sistema político de los engaños que opacan la verdad y hace verificables y medibles las prácticas de gobierno.

¿Qué hacer?

  • En primer lugar, la Ley de Partidos Políticos.
  • En segundo lugar, la aprobación de una Ley de Campaña Electoral.
  • En tercer lugar, poner la mirada en el fortalecimiento de la democracia.
  • Romper radicalmente con las prácticas corruptas del enriquecimiento ilícito a través del ejercicio de la política.
  • Campañas más cortas en el tiempo. 
  • Tope en el gasto.
  • Equidad en el uso de los Medios de Comunicación.
  • Uso legal de los Recursos del Estado.
  • Debate de candidatos.
Al concluir este Mensaje del 27 de febrero, hacemos una exhortación a todos los dominicanos para que  de forma masiva participemos con entusiasmo ejerciendo el derecho al voto durante las próximas elecciones, que lo hagamos de forma ordenada y pacífica. Que lo hagamos en paz, libremente y por el candidato de nuestras simpatías.