jueves, 8 de mayo de 2014

Francisco: Soy testimonio o simple número de la Iglesia


El testimonio en la vida cotidiana, o ante algunas dificultades y, también en la persecución, con la muerte, siempre es fecundo. La Iglesia es fecunda y madre cuando da testimonio de Jesucristo. En cambio, cuando la Iglesia se encierra en sí misma, se cree -digamos así- una 'Universidad de la religión', con tantas bellas ideas, con tantos bellos templos, con tantos bellos museos, con tantas bellas cosas, pero no da testimonio, se vuelve estéril. Y el cristiano lo mismo. El cristiano que no da testimonio, permanece estéril, sin dar la vida que ha recibido de Jesucristo".


Se dice que Esteban "estaba lleno del Espíritu Santo". "No se puede dar testimonio sin la presencia del Espíritu Santo en nosotr

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