martes, 14 de julio de 2015

Francisco bromea con las Misioneras de la Caridad


No todos los días se puede ver al Papa Francisco  por las calles de Ecuador. Por ello, en la ciudad de Tumbaco le esperaban multitudes alrededor del hogar de ancianos atendido por las Misioneras de la Caridad. La misma que fundó Madre Teresa de Calcuta. 

Lo primero que hizo el Papa fue rezar en silencio durante unos momentos en la capilla del hogar. 

Después, la superiora le llevó hacia los ancianos para que pudiera saludarles. El Papa les bendijo uno por uno. 

Más tarde, mantuvo una divertida conversación con las misioneras. Las cámaras no registraron bien el sonido, pero se vio cómo el Papa les hizo reír.

Antes de continuar su recorrido, esta monja mostró al Papa lo emocionadas que estaban con  su visita.

"Lo queremos Santo Padre....¡lo queremos mucho!"

Hubo algunas risas cuando le ofrecieron una caja de dulces.

FRANCISCO
¿Esto es para mi? ¡Me voy a empachar!

Al terminar la visita las multitudes seguían gritando lo mismo que al inicio:"Queremos su bendición”. Cuando el Papa salió del centro su equipo de seguridad y su coche gris lo estaban esperando. Pero Francisco decidió alargarse un poco. 

Finalmente les concedió su bendición y se acercó a la gente saludando y bendiciendo a todos mientras andaba hacia el coche. 

Incluso este policía encargado de mantener el orden entre la multitud intentó conseguir su bendición.


Aunque había mucha gente, el Papa consiguió llegar al coche gris antes de dirigirse a su próximo evento. 

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